martes, 18 de marzo de 2014
sábado, 15 de marzo de 2014
tres años en las nuevas hébridas
A pesar del jaleo económico-personal-profesional-existencial que tenemos últimamente (visita de los cacos incluida, y van tres en un año..) y que nos mantiene algo alejados de nuestra actividad blogueril, hemos encontrado un hueco para hacer esta pequeña entradilla, ya que la ocasión lo merece. Y es que cuando nos cae entre las manos alguna pieza especial, nos gusta hacer una reflexión más profunda sobre ello y dejarlo plasmado por aquí...
En este caso, el libro en cuestión que ha suscitado nuestras pasiones es "Tres años en las Nuevas Hébridas", del abogado y traductor catalán (no saben hasta qué punto esos atributos coinciden con los nuestros...) Manuel Bosch Barret. Gracias al buen amigo Godard, siempre inspiradora su compañía, somos afortunados poseedores de una edición original de la obra, la editada por Pal·las en 1943, un libro objeto precioso, apasionante, increíblemente actual setenta años después, y que sin lugar a dudas, pasa a formar parte de la estantería premium de nuestra biblioteca, con London, Conrad, Baroja y cía...
El libro narra el viaje del abogado Bosch Barret por los Mares del Sur hasta llegar a Port Vila, capital de las Nuevas Hébridas, actualmente, las Vanuatu, pasando por el Medio Oriente, el Índico, Indonesia, Australia y demás islas paradisíacas del Pacífico Sur. El argumento resulta algo similar al de Charles de Varigny, que en su libro "Mi vida en las Islas Sandwich", habla de su periplo diplomático en el Hawái de finales del siglo XIX, y del que también dimos buena cuenta en este blog anteriormente. Y aunque también interesante, el enfoque de Varigny era más antropológico, y sin duda, falto del punch de Bosch Barret.
En el caso de Bosch Barret, burgués, intelectual, ingenioso, y seguramente, algo snob, la crítica colonial se mezcla con la ironía y las inevitables comparativas que va realizando el autor a medida que se mezcla con todo tipo de culturas y situaciones, desde el mundo musulman, hasta la Australia más yankee, pasando por la inevitable seducción sufrida tras pasar por las inenerrables Islas de la Sociedad, embrujo por otro lado, del que nadie que haya pasado por allí se libra... Eso sí, todo regado con whisky y champaña debidamente degustado en los halls y terrazas de los hoteles más lujosos de los Mares del Sur.
Coincidimos extraordinariamente con ciertas opiniones del autor acerca de, por ejemplo, los australianos, los chinos, o el "supuesto" espíritu aloha de los canacos y maoríes, tan mitificado desde otros lares, y de tintes agridulces si se conoce con cierta profundidad. Y nostalgia, mucha nostalgia, sobretodo para el que haya paseado por las señoriales avenidas de Melbourne, para el que haya paseado por The Rocks a la sombra del puente de Sydney, para el que eche de menos los puestos de comida callejera de Shanghai o Bangkok, las escarpadas laderas de los fiordos neozelandeses, las playas de la península de Otago o las cálidas (aunque nunca molestas por caldosas) aguas de la laguna de Bora Bora... "Volveré", nos decimos todos, incluido el autor... pero cada día estamos más lejos de hacerlo...
No queremos extendernos mucho más, y simplemente, recomendar el libro a todos aquellos que, como nosotros, sin saber por qué, tienen un pálpito en su interior que les hace soñar con esa parte del mapa, ese mismo pálpito que seguramente hace que nos subamos en un pedazo de espuma y nos tiremos al agua a buscar no sé muy bien el qué... No creo que sean las olas en sí mismo, seguro que es otra cosa...
lunes, 10 de marzo de 2014
monopatín azul limón
Ahora que hasta los políticos locales le pegan al monopatín-azul-limón y hasta se declaran goofy o regular en la intimidad, unos cuantos decks bonitos, como por ejemplo, los de Salem Boards, de maderas recicladas...
O estos otros, de BlastSkates...
jueves, 6 de marzo de 2014
huntington beach, 1963
Cada vez nos cuesta mar encontrar imágenes de menos de 40 años que nos pongan palote... Qué triste es el presente... ¡y vivan los Walkman, cohone!
martes, 18 de febrero de 2014
la luz
Si mezclas a Gogo Yubari con los Allah-las y les pones una minifalda, te sale algo así... Pero qué buenas son, pardiez!
Tentadísimos de ir a su bolo de Barcelona del próximo mes de abril...
lunes, 17 de febrero de 2014
criterios de búsqueda bizarros V
Cuando veo estas cosas, vuelvo a tener fe en la raza humana... Vaya cracks hay sueltos por ahí...
Unos cuantos criterios de búsqueda cachondos...
- "corcheros chungos"
- "gordo jaguayanoyutube"
- "longboard friki"
- "rincon gay 69"
- "koala asecinos"
- "monitas hipster negras"
Bien!
viernes, 14 de febrero de 2014
jueves, 13 de febrero de 2014
martes, 11 de febrero de 2014
¡que te den!
...eso es lo que pone en la aleta de una de las ballenas de Christopher Moore, excéntrico escritor que vive a caballo entre Hawái y California y que tiene una curiosa habilidad a la hora de mezclar la ciencia ficción y el esoterismo con las guarradas. Lo siento, pero no se me ocurre mejor forma de definir su obra...
No faltan las referencias variadas al surf ni los personajes surfista cabeza-hueca a lo Spícoli en sus novelas, como en el caso de "Aleta", con ese Kona fumeta, quizás demasiado previsible, pero al que se le acaba cogiendo cariño...
Hay quien compara a Moore con Vonnegut, Conrad y otros... En cuanto al primero, que le den, menuda basura Vonnegut (sí, qué pasa!), y a lo segundo, tampoco hay que pasarse... Lo que sí que no negaremos, sea coincidencia o no, un cierto aire al Sánchez-Piñol de "La piel fría" o "Pandora en el Congo"... Por ahí sí que se intuye algo, y sea casualidad o inspiración, pueden verse ciertos paralelismos, aunque en todo caso, Moore siempre va a ser mucho más cafre. No me veo a Piñol describiendo serpenteantes pichas de ballenas, lagartos enanos con enormes miembros viriles, o diablesas haciendo felaciones antes de intentar asesinar a sus víctimas... Eso sí, en el coito inter-especies, sí que coinciden Moore y Piñol, qué cosas...
Tal cual se lo cuento, oigan, cosas de Moore.
jueves, 6 de febrero de 2014
lo siento cariño, pero me gusta Paul Newman
Suponemos que debe ser la edad, pero hoy nos hemos levantado de la cama, y ya no queríamos ser Tony Hawk, Kelly Slater ni ninguno de esos otros memos que andan por ahí haciendo cabriolas con una tablita a cuestas.
De golpe y porrazo, sin razón aparente, empezamos a fijarnos en Paul Newman y lo bien que le quedaba aquella barba de tres días. Tal cual.
Y no es que uno se haya vuelto trucho, pero la cosa empieza a ser preocupante cuando te das cuenta de que Cary Grant te gusta incluso más que a tu mujer...
Llegados a este punto, lo único que puede hacer un hombre en sus cabales es entrar en Connecticut Bon Vivant, y buscar unos gemelos y un buen foulard que hagan juego con la hebilla de sus zapatos ......
Y eso sí, el surf, que no falte, por favor...
Es lo que hay...
martes, 4 de febrero de 2014
tiny atlas quarterly
Nos hemos sorprendido a nosotros mismos disfrutando de Tiny Atlas Quarterly sin ningún tipo de reparo... La modernez nos está alcanzando, y no podemos hacer nada para evitarlo.
martes, 28 de enero de 2014
usk
Qué le vamos a hacer, pero estamos muy enganchados a urbansketchers.org. Estos sí que son buenos, cuions!
Unas acuarelas de Shiho Nakaza, preciosas...
miércoles, 22 de enero de 2014
miércoles, 15 de enero de 2014
homarus gammarus
¡Qué pasa!... Si hay un tipo por ahí que pinta langostas, pues yo pinto bogavantes... Cada loco con su tema.
domingo, 12 de enero de 2014
goldcoast skateboards
Como no tenemos el cuerpo ni el coco para jotas, vamos a estar aletargados y atumblerados una temporadita. Eso sí, si vemos alguna cosita por ahí que nos guste, para aquí nos la traeremos. Pues eso.
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